sábado, 3 de diciembre de 2016

EMMANUELLE

Anoche vi Emmanuelle en casa. Un clásico. Pero hay clásicos y clásicos. Entiendo perfectamente que nuestros padres viajasen estupefacientes en busca del primer cine francés para ver (digo bien, ver, pocos entendían, ni ganas), pero entiendo menos su permanencia en el Olimpo del cine erótico, al contrario que El último tango en París, que me parece otra cosa completamente distinta, que sólo se iguala con la anterior por la carne a la vista.

Emmanuelle es una sucesión de escenas de sexo suave, envueltas en un agradable papel de celofán supuestamente transgresor, mecido todo ello con una música aún más sugerente, falsamente sugerente; y machacona, por cierto.

Una mujer acude a Bangkok y su liberado marido le insiste en que profundice en el erotismo, excelente excusa para hacerlo él también con las otras mujeres occidentales, a la vez que frecuenta tugurios en los que alguna joven local bailotea lánguidamente o fuma vaginalmente.

Emmanuelle se escandaliza cuando su joven amiga se masturba ante ella, pero inmediatamente lo hace ella misma mientras recuerda dos inverosímiles polvos en un avión.

Y después un provecto anciano la inicia… no sé muy bien en qué. Esa marginalidad blanda no me la creo. Pero hay que hacer una peli y algo hay que filmar

De modo que, tras muchos años, vuelvo a ver Emmanuelle. Y me aburre de nuevo, que es lo peor que puede pasar en una película erótica. Noto que carece de fuelle, que su argumento es de una endeblez insultante y que sólo se sostiene por la belleza sustancial de Sylvia Kristel, que hace lo que puede y que -dicen- nunca fue capaz de salir de ese papel.

Termina la película. Comienza Emmanuelle II. La antivirgen. Apago la tele y me voy a leer.

  
Título original: Emmanuelle.
Año: 1974.
Duración: 92 minutos.
Nacionalidad: Francia.
Dirección: Just Jaeckin.
Guión: Jean-Louis Richard (Novela: Emmanuelle Arsan).


  


3 sobre 10

3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo. Me imagino que, como dices, en su época tendría su morbo pero hoy en día se hace lenta y aburrida.
    Abrazo!

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    1. Digo yo que tendría su morbo. Allá por mi lejana adolescencia, algunas pelis lo tenían. Pero ésta la vi de adulto, convenientemente formado. Y no, que no.

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    2. Yo creo que en su época, la película tendría morbo, desde luego. No hay como prohibir una cosa para que apetezca, pero desde luego es una peli mala, blandurria y bobalicona. Sin duda.

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