sábado, 27 de octubre de 2018

EL FOTÓGRAFO DE MAUTHAUSEN


Vi anoche esta reciente producción española. Y me gustó.

En primer lugar, debo decir que lo que se llama factura técnica es magnífica. No sé si se ha rodado en escenarios naturales, supongo que no porque al final de la peli habla de Hungría y no de Austria, pero es como si estuvieras allí, uno se encuentra en su imaginario. En esto es impecable, todo acompaña: la música, la fotografía…

Los actores están bien, especialmente Mario Casas, al que te crees como el fotógrafo que acumuló pruebas para incriminar a los peces gordos del nazismo, que -angelitos responsables…- negaron en los juicios de Núremberg ser ellos, estar allí, haber hecho esto o aquello. Francesc Boix, el fotógrafo real, los señaló con sus negativos y con su dedo. La Historia le dio la espalda y murió muy joven, poco después.

Pues bien, Casas está bien, no pensamos en el ídolo de adolescentes, sino en su personaje. También los otros. Aunque echo de menos que estén más perfilados, más desarrollados. Hay pinceladas de ellos, algo gruesas, sabemos poco.

El guion a menudo también es errático, entre la crónica documental y la fantasía (que de esto también hay algo). Me parece que evita a propósito el dramatismo, lo que creo que es un error en una historia como esta, sabemos de qué va y a qué vamos.

No obstante, algunos logros: las secuencias en el cumpleaños del hijo, el teatrillo y el paseo de uno de ellos con el kapo. Además, desde luego, del final, que da paso a las reales fotografías de Boix con la que se funde el final de la película.

En resumen, daba más de sí, podría haber sido la gran película del año y es, por supuesto, una buena película. Es una temática inhabitual en el cine español y merece la pena pagar la entrada.



Título original: El fotógrafo de Mauthausen.
o: 2018.
Duración: 110 m.
Nacionalidad: España.
Dirección: Mar Targarona.
Guión: Roger Danès, Alfred Pérez Fargas.
Música: Diego Navarro .
Reparto: Mario Casas,  Richard van Weyden,  Alain Hernández,  Adrià Salazar,  Stefan Weinert, Macarena Gómez,  Frank Feys,  Rubén Yuste,  Eduard Buch,  Efrain Anglès, Luka Peros,  Igor Szpakowski,  Marc Rodríguez,  Joan Negrié,  Roger Vilá...



Puntuación 7 (sobre10)

domingo, 23 de septiembre de 2018

UNA RAZÓN BRILLANTE

Le brio. Toma traducción. Claro que titularla “El brío” o “El talento” tampoco es una maravilla. Bueno, a lo que vamos. A los franceses parece que les encanta el género de películas de profesores, tienen unas cuantas, el tema les interesa.

Todo comienza con una clase repleta de alumnos (luego dicen de la ratio en España…) de 1º de Derecho. Llega una estudiante de origen magrebí, llega tarde, su profesor la ridiculiza hasta extremos intolerables y parece que va a ser sancionado por ello. Se ha pasado tres departamentos transatlánticos.

Pero el rector le ofrece al ofensor preparar a esa alumna a una especie de concurso de debate a nivel nacional para amortiguar la sanción y lavar su nombre y el de la universidad. Y lo que es una aversión acaba convirtiéndose en una relación intelectual sólida.

Lo que más me interesa es el intríngulis de las clases de oratoria, los trucos de abogado, los argumentos falaces. Qué pena que se desarrolle poco. Creo que es lo mejor.

El resto de la película está bien. Dicen que es la nueva Intocables. No. A ésta le falta hondura, profundidad y se ve su buenismo a partir del minuto 10. Pese a eso, merece la pena verla, tiene interés y su desigual desarrollo muestra elementos que la hacen interesante. Pudo ser mucho más.


Título original: Le brio.
o: 2017.
Duración: 95 m.
Nacionalidad: Francia.
Dirección: Yvan Attal.
Guión: Yvan Attal, Victor Saint Macary, Yaël Langmann, Noé Debré.
Música: Michael Brook.
Reparto: Daniel Auteuil,  Camélia Jordana,  Jacques Brel,  Serge Gainsbourg,  Romain Gary, Yvonne Gradelet,  Yasin Houicha,  Nozha Khouadra,  Jean-Baptiste Lafarge, Louise Loeb,  Claude Lévi-Strauss,  François Mitterrand,  Yves Mourousi, Nicolas Vaude...




Puntuación 7 (sobre 10)

sábado, 18 de agosto de 2018

SALLY HEATHCOTE, SUFRAGISTA


Novela gráfica más que interesante. Se centra en la figura de Sally, pero es un recorrido por el movimiento sufragista británico de finales de XIX y comienzos del XX. Hay rigor histórico y buen pulso narrativo. Incluso una complejidad deseable pero ausente en muchas historias políticas, pues nos muestra las escisiones, debilidades humanas y dudas de la protagonista y de quienes los rodean.

No puedo evitar compararla con la estupenda película Sufragistas, que, una vez leída esta novela gráfica, me parece algo simple en sus planteamientos. Merece la pena ahondar en esa historia tan importante en la que hubo una causa justísima y varios modos de abordarla.

No reviento el final, que me encanta, para quienes lo lean: la última página es impagable, para las nuevas generaciones. Deja un regusto amargo y una reflexión necesaria sobre lo que tenemos y lo que ha costado llegar hasta aquí.

Estupenda lectura.




Título original: Sally Heathcore, sufragista.
Autor: Mary M. Talbot, Kate Charlesworth y Bryan Talbot.
Editorial: La Cúpula.
Traducción: Lorenzo Díaz.
Edición: 7ª.
Lugar: Barcelona.
Año: 2018.
Número de páginas: 171.
Precio: 22,90 €.


Puntuación 9 (sobre 10)

miércoles, 25 de julio de 2018

VINCENT


Vincent es una novela gráfica, gran hallazgo de un género que he frecuentado durante los últimos años. La historia es conocida en sus tópicos y Van Gogh no necesita presentación.
El libro se centra en su estancia en Provenza y su obsesión por crear una especie de sociedad de pintores en su domicilio, especialmente con Gaugin. Su hermano Teo tiene también protagonismo como el mecenas protector. Hasta ahí, bien, correcto.
Sin embargo, el libro no me ha aportado demasiado. Esto por dos razones. La primera formal: el diseño es blando, de línea clara, tipo Tintín, pero sin mucho encanto (al menos para mí), poco expresivo. La segunda es de contenido: la autora no profundiza en nada, pasa por encima de casi todo y al terminar te quedas pensando que lo que sabías lo sigues sabiendo y que casi nada de lo que has leído te ha enriquecido.
Por lo tanto, correcto sin más. Introductorio, sencillo en exceso. Merecía más.
Sé que se ha rodado una película sobre Van Gogh, Loving Vincent, imitando sus texturas. Me hablan muy bien de ella. No la he visto aún. Éste es el enlace:


Título original: Vincent.
Autores: Barbara Stok.
Editorial: Salamandra.
Traducción: María Rosich.
Edición: 1ª.
Lugar: Barcelona.
Año: 2017.
Número de páginas: 141.


Puntuación: 4 (sobre 10)

domingo, 20 de mayo de 2018

ESTA ES NUESTRA TIERRA

No es ésta una película que haya pasado por la cartelera con gran éxito. Le suele ocurrir al cine francés, que salvo en las grandes ciudades no suele llegar a las salas ni arrastrar multitudes.

Esta película, además, cuenta una historia muy coyuntural y muy francesa. No sé si todo el mundo en España conoce esas referencias.

El director nos sitúa en una ciudad de tamaño medio/pequeño al norte de Francia (hay indicaciones de “hermandad” con Valonia y también con Holanda). La protagonista es una enfermera muy celosa del cumplimiento de sus deberes, tanto profesionales como personales. Está separada, tiene dos hijos, se siente agobiada además por un padre con el que no se entiende. Un médico, amigo de la familia, la tienta para que participe en política de un modo patriótico, “ni de izquierdas ni de derechas”, quieren que se presente alguien del pueblo, comprometido con cambiar las cosas. Y ella no se da cuenta de lo que hay detrás de ese movimiento: la intolerancia, el racismo, incluso el fascismo.

La película tiene mucho interés y cuenta, encarnada en personas concretas, la historia y pretensiones del Frente Nacional y de la familia Le Pen con alusiones más que evidentes. La pobre Pauline, aunque tiene deseos nobles, es tremendamente ingenua se da cuenta cuando ya es tarde.

No es un tema fácil ni las soluciones políticas lo son. A menudo los bienintencionados no son más que marionetas de los que tienen intereses más bien torticeros. Eso le pasa. Creo que la película ahonda en eso y se mueve en el terreno de la comprensión, pero en absoluto de la justificación. Algo que ocurre en Francia, que tal vez llegue a España, no estamos libres, nadie lo está.


Título original: Chez nous.
Año: 2017.
Duración: 117 minutos.
Nacionalidad: Francia.
Dirección: Lucas Belvaux
Guion: Lucas Belvaux, Jérôme Leroy.
Reparto:  Émilie Dequenne,  André Dussollier,  Guillaume Gouix,  Catherine Jacob, Anne Marivin,  Patrick Descamps,  Charlotte Talpaert,  Mateo Debaets, Coline Marcourt,  Corentin Lobet,  Thibault Roux…





 Puntuación: 7 (sobre 10)

viernes, 27 de abril de 2018

LA MUERTE DE ULISES

Leo a Petros Márkaris con asiduidad. Me gusta. Supongo que todos saben que su principal creación es el comisario Jaritos, un policía griego, contrapunto de esos escandinavos que también me gustan. Toda novela policiaca es un reflejo de la sociedad en la que se desarrolla, ninguna novedad.

Aquí hay algún elemento distinto. La muerte de Ulises no es una novela, sino un libro de relatos. El comisario Jaritos aparece en el primero y en el último. Si soy sincero he de decir que casi son los que menos me gustan. Me parecen un breve apunte de algo que podría ser una novela, pero que se queda en casi nada, sin desarrollo.

En casi todos los demás, hay una temática común: Grecia en el corazón, especialmente Grecia en Turquía, los grecoturcos, la soledad de las minorías, la hostilidad cuando el fervor patriótico deja a los otros fuera. Me interesa mucho el tema, me parece que Márkaris quiere hablar precisamente de eso. “Tres días” es un relato magistral, al igual que “La muerte de Ulises”, que da título al volumen. “En terrenos conocidos” también explora la pertenencia, la doble pertenencia y la difícil aceptación por los que sólo aceptan una.

En definitiva, estupendo libro que sabe a poco, muy interesante, ágil, histórico a veces. Condición humana, eso siempre.



Título original: La muerte de Ulises.
Autor: Petros Márkaris.
Traducción: Ersi Marina Samará Spiliotopulo.
Editorial: Tusquets.
Edición: 1ª.
Lugar: Barcelona.
Año: 2016.
Número de páginas: 176.




Puntuación: 8 (sobre 10)

domingo, 18 de febrero de 2018

LA REINA VICTORIA Y ABDUL

La reina Victoria y Abul es una película agradable de ver, fácil, sin grandes alharacas. Y ése es precisamente el problema, que no profundiza en nada, que no entra en los problemas, que se limita a narrar con oficio y belleza. Nada más.

Cuenta la historia de un hindú que es enviado para agasajar a la reina Victoria con unas monedas conmemorativas. A la reina le hace gracia (sin que sepamos muy bien la razón) y poco a poco comienza una relación que lo convierte en criado personal, consejero, amigo…

La corte despliega sus prejuicios y trata de hacer imposible este acomodo de oriente en occidente. La xenofobia colonialista aparece una y otra vez en la película, pero sin ahondar en nada, sin entrar en el drama, sin abrir la herida. Incluso a veces de un modo demasiado amable.

En su haber cuenta con unos actores fenomenales, especialmente la actriz Judi Dench, que es la reina, con una interpretación como he visto pocas. Me gusta especialmente el chorreo que echa a su hijo cuando este le amenaza con incapacitarla.

Pero poco más. Stephen Frears es un gran director que se ha quedado a medio camino y que no se ha atrevido a más.  ¿Exigencias de la taquilla? No lo sé, pero el tema daba mucho más, yo esperaba más que mera hagiografía suntuosa.




   

Título original: Victoria and Abdul .
Año: 2017.
Duración: 112 m.
Nacionalidad: Reino Unido.
Dirección:  Stephen Frears.
Guión: Lee Hall (Novela: Shrabani Basu).
Música: Thomas Newman .
Reparto:  Judi Dench,  Ali Fazal,  Stephen Graham,  Adeel Akhtar,  Paul Higgins, Michael Gambon,  Tim Pigott-Smith,  Olivia Williams,  Robin Soans,  Jonathan Harden, Sukh Ojla,  Kemaal Deen-Ellis…




Puntuación: 5 (sobre 10)