martes, 7 de julio de 2015

UNA SOLEDAD DEMASIADO RUIDOSA

       
…pero sonrío porque tengo la cartera llena de libros de los cuales espero que por la noche me expliquen algo sobre mí mismo, algo que todavía desconozco" 


Me gustan estos libros tan extraños, estos autores de los que nada sé, pero que en unas pocas páginas comienzan a regalarme nuevas sensaciones al leer.

Hrabal escribe de manera densa, páginas y páginas sin puntos y aparte. Como detalle/reposo para el lector, hay una especie de capítulos, supongo que para respirar, porque el libro se debe leer como un monólogo interior, estilo aparentemente libre pero muy difícil.

El protagonista es un embalador de papel. Le llega de todo, especialmente libros de filosofía y láminas de grandes obras de arte. Con ellas va construyendo sus paquetes, también su vida y su cultura. El protagonista y narrador habla igualmente de Kant que de Jesucristo, de los ratones que hay en el sótano que de su cochambrosa casa, en la que ha ido haciendo una gran biblioteca de libros distraídos.

El texto tiene un humor que a veces es sutil y otras francamente desmesurado, como la historia de ¿amor? con Maruja o la vida de su tío el ferroviario.

Capítulo aparte merece esas alusiones al régimen comunista y a los limpísimos y sanísimos voluntarios trabajadores jóvenes que van a mejorarlo todo.

En definitiva, muy recomendable. Pero nada convencional. Avisado queda todo el mundo.


Título original: Prilis hlucna samota.
Traducción: Monika Zgustova
Autor: Bohumil Hrabal.
Editorial: Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.
Edición: 1ª.
Lugar: Barcelona.
Año: 2012.
Número de páginas: 102.


8 (sobre 10)

miércoles, 1 de julio de 2015

LA NOCHE EN QUE FRANKENSTEIN LEYÓ EL QUIJOTE


He tenido el placer de escuchar una charla o conferencia con el escritor Santiago Posteguillo. No había leído nada suyo, pero familiares y amigos me lo recomendaban. Fui: es un estupendo comunicador que introduce en esas dos horas cultura literaria, actualidad, amor por la literatura y casi suspense.

Habló especialmente de su último volumen, La sangre de los libros, con el que me pondré mañana. Lo que sí hice de inmediato es leer el anterior, La noche en que Frankenstein leyó el Quijote. Se trata de una serie de historias, a medio camino entre el ensayo, el relato y la historia. Muy bien escritas, repletas de anécdotas, pero también de sólidos conocimientos. Es un libro para gente a la que gusta la literatura, y también para los que quieren saber acerca de los alrededores de grandes libros y autores.

Muy recomendable. A mí me supo a poco. No mal, no, sino poco. Lo que es una virtud más que un problema. Menos mal que mañana emprendo viaje y mi compañero será (entre otros) el libro de Posteguillo.



Título original: La noche en que Frankenstein leyó el Quijote.
Autor: Santiago Posteguillo.
Editorial: Planeta.
Edición: 1ª.
Lugar: Barcelona.
Año: 2012.
Número de páginas: 240.
Precio: 18 €.



7 (SOBRE 10)

martes, 23 de junio de 2015

PERDIENDO EL NORTE

Una película para ver tranquilamente en casa, echar unas risas (no muchas) y olvidar de inmediato.

Completamente prescindible, plagada de tópicos, chistes fáciles y con unos diálogos de guionista al ralentí.

Está emparentada con otras comedias recientes del cine español (y con alguna de otro país, como la excelente Bienvenidos al norte). Pero también con lo más olvidable del landismo, que resucita y se engrandece al lado de películas como ésta.

De los actores, mejor ni hablamos. Excepción hecha del gran José Sacristán, que siempre está bien y que interpreta al único personaje interesante de la película. O es él quien lo hace interesante, no acabo de tenerlo claro. En el otro extremo, los maravillosos Carmen Machi y Javier Cámara están patéticos en unos personajes más patéticos aún. De los jóvenes ni hablo, mejor.

O sea, y resumiendo, entretenimiento intrascendente de sofá y palomitas. Ligeramente divertida y notablemente olvidable.


Título original: Perdiendo el norte
Año: 2015.
Duración: 102 minutos.
Nacionalidad: España.
Dirección: Nacho G. Velilla.
Guión: Antonio Sánchez, David S. Olivas, Oriol Capel, Nacho G. Velilla.



3 (sobre 10)

martes, 9 de junio de 2015

LAS OVEJAS NO PIERDEN EL TREN

La vi el pasado fin de semana y ya estoy empezando a olvidarla. 

Fernández Armero sabe rodar. La película es ágil. Los actores cumplen. Pero la cosa no acaba de rodar. 

Tal vez sea porque ya hemos oído la historia, porque no suena. O mejor, porque las historias que se cruzan las hemos visto tantas veces que no sorprende nada, absolutamente nada. Por un lado, la pareja de urbanitas que va a vivir al campo y descubren el paraíso tras una serie de tropiezos por falsas creencias o expectativas desmesuradas. Por otro, el cuarentón divorciado con hijas pequeñas que se lía con una jovencita cuyo ritmo de vida no es el suyo. Se añade la hermana pseudomoderna. Y también la madre que no es comprendida por las hijas; y el otro progenitor que pierde memoria, razón y lugar en la familia… 

Todo conocido, ya digo. Sin embargo, la recomiendo si no se tienen grandes pretensiones de cine finlandés con subtítulos en zulú. Es divertida casi siempre, intrascendente, hay química entre los actores. Para algunos no es suficiente, para otros más que de sobra. O sea, que según y cómo. 


Título original: Las ovejas no pierden el tren. 
Año: 2015. 
Duración: 103 minutos. 
Nacionalidad: España. 
Dirección: Álvaro Fernández Armero. 
Guión: Álvaro Fernández Armero. 
Reparto: Inma Cuesta, Raúl Arévalo, Candela Peña, Alberto San Juan, Irene Escolar, Jorge Bosch, Kiti Mánver, Alicia Rubio, Álex Martínez, Eva Marciel, Ruth Armas, Pepo Oliva, Miguel Rellán… 


 5 (sobre 10)

domingo, 24 de mayo de 2015

LA INMENSA SOLEDAD


Turín tiene algo extraordinario, algo que da miedo también. Es la ciudad en la que Nietzsche enloqueció. También en ella se suicidaron Pavese, Levi y Salgari.

Es una ciudad excelente para un fin de semana, aún más si se desea turistear con placidez. Tiene un urbanismo racional y bello, más de 20 kilómetros de soportales… y muchísima historia.

F. Pajak, dicen, inaugura con este texto el ensayo gráfico. Es una buena categoría porque eso es lo que es: dos escritores que no pudieron conocerse (la cronología tiene esas cosas), pero que tuvieron mucho en común: la orfandad, la incomprensión, la creación, la soledad, la búsqueda del afecto y aceptación. Y Turín.

Lo recomiendo para todos. Para los que no tengan mucha costumbre de leer porque los dibujos les conducirán sin gran esfuerzo. Pero a los que conozcan a estos dos escritores les gustará más aún: tiene breves textos al comienzo de cada capítulo y también un párrafo al pie de cada página. Precisos, explicativos, desnudos.

El dibujo no es lo mío por lo que mi criterio es únicamente de gusto. Creo que los dibujos, sin color, encajan con esas biografías desgraciadas, se acomodan a ellas.

Que nadie se lo pierda.
  

Título original: L'immense solitude. Avec Friedrich Nietzsche et Cesare Pavese, orphelins sous le ciel de Turin.
Autor: Frédéric Pajak.
Editorial: Errata Naturae.
Edición: 1ª.
Lugar: Madrid.
Año: 2015.
Número de páginas: 310.

9 (sobre 10)


sábado, 2 de mayo de 2015

ASÍ EMPIEZA LO MALO

Decir que Javier Marías es un magnífico escritor es casi una tautología. Pocos tienen un dominio de la prosa como él en el ámbito de la narrativa.

Dicho esto, una obviedad, he de decir también que sus últimos libros no me enamoran (chiste fácil: su novela anterior se titula Los enamoramientos). Debe ser una cuestión personal, no lo niego, porque he amado y esperado sus novelas desde que, por puro azar, leí El hombre sentimiental, Todas las almas y los que llegaron después.

Pero su estilo, que es su gran carta de presentación, su sello inconfundible, es también un arma de doble filo. Desde Negra espalda del tiempo vengo notando que ese modo de escribir, tan peculiar, se pierde en vericuetos y análisis a medio camino entre la descripción, la introspección psicológica y la elucubración más elevada. Y temo que no me interesa demasiado. O que ha dejado de interesarme.

En esta novela, lo que cuenta, la trama, no atraparía a nadie por sí misma, de modo que mejor no contarla. Es el estilo Marías el que sostiene el libro, que se desarrolla con su sangre,  para regocijo de sus fieles, entre los que no me encuentro desde hace varias novelas. Insisto en que es una cuestión personal o subjetiva (aunque ¿qué no lo es en literatura?) y en que el libro está maravillosamente escrito, con precisión y oficio.

Pero no me enamora, lo dicho. Y, sin espoilear, el final es como para batirse en duelo con el autor.


Título original: Así empieza lo malo.
Autor: Javier Marías.
Editorial: Alfaguara.
Edición: 1ª.
Lugar: Madrid.
Año: 2014.
Número de páginas: 534.

6 (sobre 10)


domingo, 12 de abril de 2015

HOMBRES BUENOS


Arturo Pérez-Reverte ha escrito un libro sobre la Ilustración. La RAE recibe el encargo de traer a España una colección completa de la Enciclopedia francesa, de su primera edición. Dos académicos tienen que ir a París a buscarla.

Como en casi todas las novelas de este autor, hay una trama superficial, hecha de acontecimientos, malos encuentros, duelos y aventuras. Hay también otra, más honda, que es la que nos interesa: se trata de la razón contra el fanatismo. Muchos de los diálogos van por ahí. La Enciclopedia adquiere, de este modo, valor de protagonista. Y algunos personajes históricos son más secundarios que ella.

En esta novela hay una curiosa novedad que no aparece en otras obras del autor: una metaliteratura, una narración sobre la construcción de la novela. Por cierto, unos capítulos con los que debe haberse divertido mucho, porque aparecen personas vivas, académicos actuales, y referencias a obras inexistentes, así como alusiones a novelas apócrifas del autor. Ese juego -porque es un juego- es de lo más original, y yo lo esperaba con delectación. Me ha interesado aún más que la narración propiamente dicha.

El título no me gustaba, pero, tras terminarlo, me parece que está bien puesto: hombres buenos fueron aquellos que intentaron que la razón penetrase en las mentes de hombres y pueblos. Como al filósofo que desató a los prisioneros de la caverna en el mito platónico, quisieron matarlos.


"-Apatía y resignación, son las palabras nacionales –dice al cabo de un momento-. Ganas de no complicarse la vida… A los españoles nos resulta cómodo ser menores de edad. Términos como tolerancia, razón, ciencia, naturaleza, nos perturban la siesta…" (Almirante Pedro Zárate, p. 96)


Título original: Hombres buenos.
Autor: Arturo Pérez-Reverte.
Editorial: Alfaguara.
Edición: 1ª.
Lugar: Madrid.
Año: 2015.
Número de páginas: 582.



7 (SOBRE 10)